Afirmaciones doctrinales | Dispensacionalismo con Feliberto Vásquez Rodríguez

Afirmaciones doctrinales

Definición de dispensacionalismo

Etimología. Se puede definir una dispensación como “una economía, o administración distinguible en el cumplimiento del propósito de Dios”.[1]

La palabra griega para dispensación es oikonomia, cuyo significado es “administración”. La palabra se usa en Lucas 16:2, 3, 4; 1 Corintios 9:17; Efesios 1:10; 3:2, 9; Colosenses 1:25.

En los escritos paulinos se pueden ver varios ejemplos diferentes de dispensaciones. En Efesios 1:10, el apóstol indica que Dios planeó una “administración” o “dispensación” que al final reuniría todas las cosas en Cristo. Pablo describe esta dispensación futura como “el cumplimiento de los tiempos”, la reunión “de todas las cosas en Cristo”. Esto aún no ha ocurrido; es la dispensación futura del reino milenario.

En Efesios 3:2, 9 Pablo habla de la administración o dispensación que antes había sido un misterio. Se refiere a la era en la cual los gentiles son herederos junto con los judíos (v. 6); sin embargo, esto no ocurrió hasta Hechos 2; por lo tanto, en estos versículos Pablo hace de la era de la iglesia una dispensación aparte. Mas al hacerlo de esta forma, está haciendo un contraste con la era anterior, la de la ley mosaica. Por lo tanto, Pablo diferencia tres dispensaciones en Efesios 1 y 3.

En otras declaraciones también se enfatizan las eras o dispensaciones. Juan 1:17 declara: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. Juan señala que la nueva era de Cristo contrasta con el período de la ley mosaica. A la dispensación bajo Moisés se le llama “ley”, mientras que a la era bajo Jesucristo se le llama “gracia”.

Romanos 6:14 declara que no estamos “bajo la ley sino bajo la gracia”. Por la venida de Cristo, el creyente ha muerto y resucitado junto con Él, por lo tanto, el pecado no tiene por qué dominar su vida. El creyente puede disfrutar una medida de victoria en esta dispensación que no tenía bajo la ley.

Gálatas 3:19-25 explica la duración de la ley: fue “añadida” y estuvo en vigencia “hasta” la venida de Cristo. El propósito de la ley era encerrar a todos bajo el pecado y señalarles la fe en Cristo. Como el tutor que ha culminado su labor cuando el niño alcanza la madurez, la función de la ley termina con la venida de Cristo (Gá. 3:25).

Características. “El dispensacionalismo contempla al mundo como una casa administrada por Dios”.[2] En esta casa divina, Dios le da ciertas responsabilidades al hombre como administrador. Si el hombre le obedece dentro de esa economía (dispensación), Él promete bendición; si le desobedece, Él promete juicio. De modo que en una dispensación hay tres aspectos a la vista: (1) prueba, (2) fracaso, (3) juicio. En cada una de las dispensaciones Dios pone a prueba al hombre, éste falla y hay juicio.

El concepto básico de la dispensación es la administración. Puede verse particularmente en Lucas 16:1-2. Esta parábola ilustra las características de una dispensación.[3]

Hay dos partes, una con la autoridad para delegar deberes, la otra con la responsabilidad de ejecutarlos. En esta parábola, el hombre rico y el administrador son las dos partes.

Hay responsabilidades específicas. En la parábola, el administrador fracasa en sus deberes porque derrocha los bienes de su amo.

Hay que rendir cuentas. El hombre rico llama al administrador a rendirle cuentas de su fidelidad en el cargo.

Hay cambio. El amo tiene el derecho de quitar al administrador de su puesto privilegiado y de responsabilidad (Lc. 16:2).

Un dispensacionalista es simplemente alguien que reconoce que Dios actúa de forma diferente con las personas de diferentes épocas o economías. Lewis Sperry Chafer solía decir que si alguien no lleva un cordero al altar para adorar a Dios, esa persona es dispensacionalista. Quien adora a Dios un domingo y no un sábado también es dispensacionalista porque reconoce que el sábado es para Israel, no para la iglesia (Éx. 20:8-11).

Número. El número de dispensaciones no es tan importante como reconocer que las hay. Diferentes personas dividen las épocas de manera diferente. Muchos dispensacionalistas sugieren siete las siguientes.[4]

Inocencia. Cubre el tiempo anterior a la caída de Adán (Gn. 1:28—3:6).

Conciencia. Romanos 2:15 indica que Dios trató con el hombre por medio de la conciencia antes de la ley. Hay quienes llaman a esta era “auto-determinación” o “responsabilidad moral”. Cubre el período de Génesis 4:1—8:14.

Gobierno. Tiene características del pacto noéico: los animales temen al hombre, la promesa de no enviar más diluvios y la protección de la vida humana mediante la institución de la pena de muerte. Cubre el período de Génesis 8:15—11:9.

Promesa. Abarca el período de los patriarcas, en el cual Dios ordenó que respondieran a su revelación por la fe. Comprende desde Génesis 11:10 a Éxodo 18:27.

Ley mosaica. Los israelitas recibieron la ley como una constitución de la nación, y cubre el período de Éxodo 19:1 a Hechos 1:26. La ley tuvo vigencia hasta la muerte de Cristo y el descenso del Espíritu Santo.

Gracia. Aunque la gracia es evidente en cada era, tiene sentido únicamente en la venida de Cristo. Dios dio a conocer su gracia a toda la humanidad por la venida de Cristo. Cubre el período de Hechos 2:1 a Apocalipsis 19:21.

Milenio. Cubre el período descrito en Apocalipsis 20:4-6, cuando Cristo regrese a reinar por mil años.

Deberíamos tomar nota que las características de una dispensación se pueden incorporar en dispensaciones subsiguientes; así, los elementos de los períodos conciencia, gobierno y promesa continúan en dispensaciones subsiguientes.


[1] Ryrie, Dispensationalism Today [Dispensacionalismo hoy], p. 29.

[2] Ryrie, Dispensationalism Today [Dispensacionalismo hoy], p. 31

[3] Ryrie, Dispensationalism Today [Dispensacionalismo hoy], p. 26.

[4] Ryrie, Dispensationalism Today [Dispensacionalismo hoy], p. 57-64


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